jueves, 29 de mayo de 2014
VANIDAD QUE CUESTA VIDAS
Qué tal
si retrocedemos unos cuantos siglos cuando empezó la vanidad hacia el aspecto
físico optando por métodos pocos ortodoxos, o que piensan de la cultura donde
fracturan los pies por que la mujer de pie pequeño es mucho más atractiva para
los hombres; podemos observar también en otras culturas las de cuello largo
“Mujeres Jirafa” entre tantas historias mencionan que suelen utilizar los
collares para resaltar la belleza; encontramos el corsé, utilizado para
estilizar y moldear la figura de forma deseada, llegando al gran estudio y
descubrimiento del bisturí. Herramienta que hoy en día es utilizada por gente
que desea modificar la apariencia.
El
concepto de belleza visto como la apariencia física, es el prototipo que
dicta la sociedad de cómo se debe lucir,
sin importar las consecuencias que acarrean dichos cambios y cada vez nos
estigmatizamos tanto ante el sometimiento que estamos enfrentando en las salas
de cirugía solo por querer lucir una apariencia social aceptable. Donde la
intervención estética se convierte en el producto de lo que queremos ser, una
obsesión por la perfección que lleva a las personas a someterse a operaciones,
a pesar de gozar de excelentes
condiciones de salud y no necesitan ninguna cirugía. Pero también existen
consecuencias a cambio de verse mejor, unas de ellas son: la perdida de
sensibilidad, el rechazo del cuerpo a elementos extraños, así mismo como cada
persona toma decisión de correr estos
riesgos debe percatarse de hacerlo en un lugar reconocido y de manera responsable y considerar que tanto la
puede afectar si la cirugía no sale como lo planea.
Encontramos
que las cirugías estéticas más practicadas a nivel mundial son la
liposucciones, seguido del aumento de senos, blefaroplastia, abdominoplastia y
rinoplastia; la popularidad de los procedimiento quirúrgicos varia por país,
catalogándose entre los países más dominantes en los procedimientos Estados
Unidos, Brasil, China, Japón e Italia.
Las
edades que más frecuentan al pabellón de cirugías estéticas son a partir de los
30 años, debido al cambio que se presenta de adustez y a los 50 años para
disimular el paso del tiempo, no conscientes de que estas intervenciones pueden
producir daños físicos y psicológicos, llegando a ser irreversibles, debido a
las causas de una mala práctica.
En este
tipo de cirugía desde simetrías o un excesivo incremento de pecho que pueden
generar daños en la columna vertebral, o alguna lesión de parte del sistema
nervioso, logrando pérdida sanguínea, infección, dehiscencia de sutura (heridas
que se abren), necrosis de tejidos (pérdida de tejidos como piel o tejido) y en
el de la liposucción, logrando la muerte.
La
cirugía estética resulta innecesaria y puede ocasionar lecciones en personas
que están sanas, cada vez hay más demandas como lo sigue siendo el Caso de
Yolanda Botero Giraldo:
“Aunque
solo una necropsia podrá determinar cuáles fueron las causas que produjeron la
muerte de Yolanda Botero Giraldo, mientras se practicaba una cirugía estética
según sus investigaciones la paciente habría omitido información médica que
habrían sido determinantes a la hora de ser intervenida quirúrgica mente.
Otro
ejemplo de la ignorancia ante el sometimiento de cambios:
Seguimos siendo victimas de nuestros propios inventos
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